7 estrategias para mantener tu negocio productivo



Hoy muchos de nosotros enfrentamos el reto de mantener nuestra productividad laboral y la operación de nuestros negocios y empresas en medio de la contingencia. Este escenario se convierte en un desafío mayor si es que trabajas en un esquema de remuneración variable, donde gran parte de tus ingresos provienen de ventas nuevas. Es probable que la contingencia haya modificado tu forma de trabajo generando un impacto en tu actividad, así como en la de tus clientes y prospectos potenciales. Los cuales pudieran estar aplazando sus decisiones o inversiones debido a la incertidumbre que pudieran enfrentar en este momento.


Por ello resultará acertado desarrollar y poner en marcha un plan que te permita mantener tu negocio en movimiento, ya que la actividad que hoy generes será clave para los resultados de mañana. Podrías comenzar por identificar en qué tipo de actividades te estás enfocando y evaluar si son las indicadas. En caso de no ser así, propiciar los cambios necesarios. Para ello te puede servir de referencia el siguiente semáforo de actividades.


  • Foco verde: son actividades que te producen un resultado positivo en tu negocio al momento de llevarlas a cabo. Son las que inyectan tu capital, cartera e ingresos. Por ejemplo; una venta nueva, una alianza, una propuesta aceptada.

  • Foco amarillo: son actividades de desarrollo y valor para nuestro negocio ya que nos preparan para resultados a mediano y largo plazo. Se recomienda invertir en este tipo de actividades, normalmente requerirían de tu tiempo para su planeación, organización y ejecución. Con el adecuado seguimiento se convertirán en actividades de foco verde.

  • Foco rojo: son actividades de desperdicio, no son importantes y sólo nos desconcentran y quitan tiempo valioso para actividades importantes. Lo mejor es eliminarlas de inmediato.


Aclaramos el punto anterior para reforzar la importancia de enfocarte en actividades amarillas en estos momentos. A continuación te compartimos algunos ejemplos de estas actividades, resumidas en 7 estrategias clave que puedes poner en práctica desde ahora y asegurar tus resultados a corto y mediano plazo.


1. Enfócate en la actividad, no es los resultados. En estos momentos los resultados pudieran ser impredecibles sin embargo tienes el control de tu actividad y estructura de trabajo. Resultará muy atinado enfocarté en el cómo haces las cosas, porque es justo en el proceso donde tienes la oportunidad de propiciar un cambio y desarrollar estrategias que impacten positivamente tus resultados.


Analiza:

  • ¿qué he dejado de hacer?

  • ¿qué hago mal?

  • ¿qué puedo mejorar?

  • ¿qué debo comenzar a hacer?

Con estas preguntas puedes hacer un plan y direccionar tu esfuerzo de forma efectiva. Te recomendamos que en este plan tengas como pilares básicos la planeación, organización y ejecución. Los tres igual de importantes para que logres ser consistente, disciplinado y enfocado en tu actividad diaria.


2. Mantente en contacto y al servicio de tus clientes. Es parte del compromiso que tienes con tus clientes, escúchalos, conoce su situación actual, mantenlos informados sobre lo que tu producto o servicio ofrece en este momento. Anticípate a sus dudas y contáctalos con soluciones. Te recomendamos primero generar la llamada, si no es posible busca la interacción por whatsapp y/o correo.


Comparte a tu cliente recomendaciones generales y/o de su industria, gráficas, guías, videos, artículos de diversa índole  enfocados a cómo manejar de la mejor manera posible la situación actual. No olvides validar tus fuentes antes de enviar el contenido.


3. Muestra lo que haces. Hazte presente y recuerda a tu entorno a qué te dedicas y cómo puedes ayudarlos. Mándale nuevamente tu presentación, tu página web y si cuentas con algún producto/servicio nuevo o promoción con mayor razón. Es importante que te tenga presente y que te vean como un aliado estratégico. Aprovecha para contactar a tus pares y colegas, ponerse al día sobre sus negocios y estrategias actuales. A partir de estos contactos pudieran surgir ideas de colaboración o sinergias.


4. Genera conciencia y sé un agente de cambio. Este es un momento valioso para reflexionar y prepararte para el futuro. Desde tu trinchera identifica cómo puedes ser mejor en lo que haces e impactar positivamente a tus clientes y sociedad. Es importante tener muy presentes los beneficios que tus productos y/o servicios ofrecen, para reforzar tus argumentos y armarte de las herramientas que ayuden a tus futuros clientes a tomar decisiones más responsables y proactivas. Recuerda que entre tantos distractores, información y opciones, el lograr conectar, empatizar, generar valor y cautivar con experiencias extraordinarias vienen a ser diferenciadores clave en lo que haces.


5. Enfrenta el rechazo, fracaso, miedos, mitos y confort (del cliente y de ti mismo) En mayor o menor medida las organizaciones, clientes, colaboradores y vendedores muestran resistencia a los cambios, a lo nuevo e innovador. Considera que mientras más te tardes en enfrentar estos obstáculos, estarás en mayor desventaja ante cualquier situación, contexto o entorno.


Respóndete:

¿De que “fracaso” no te has sobrepuesto? ¿Qué miedos te impiden crecer? ¿En qué aspectos te sientes estancado? ¿Qué mitos tienes como freno de mano y quieres romper? ¿Cuál es el mayor miedo que tiene tu prospecto para tomar una decisión? ¿Cómo convertir el confort en reto? ¿Cómo puedo capitalizar el rechazo?


Son preguntas que pueden ser el punto de partida para enfrentar la contingencia de una forma estratégica. 


6. Genera experiencias de alto valor La experiencia de alto valor consiste principalmente en brindar un servicio extraordinario enfocado a soluciones y al “como si”, tener un sentido de urgencia permanente, ser proactivos, otorgar valor agregado continuo y estar en constante mejora. El gran reto radica en sorprender al cliente, ser eficientes, efectivos e inolvidables.


¿Cómo hacerlo?

Analiza a profundidad tus procesos comerciales actuales. Pide feedback a tus colaboradores, clientes, aliados, proveedores y audiencia respecto a tu servicio. Investiga empresas o marcas que consideres cumplen con generar experiencias de alto valor y conviértelos en tus referentes. A partir de eso define objetivos, parámetros, métricas y el proceso comercial IDEAL donde la experiencia de alto valor ya esté integrada. No veas esto como algo exclusivo de grandes marcas o corporativos y considéralo como un factor de éxito comercial.


7. Crea una propuesta de valor diferenciada y adaptable. Evita saber, oírte y verte igual. Evita ser “uno más”.


Analiza:

  • ¿Por qué tú eres la mejor opción?

  • ¿Qué te diferencia en el mercado?

  • ¿Cómo puedes mejorar la calidad de vida de tus clientes?

Hoy por hoy mencionar que eres mejor por calidad y servicio ya no es suficiente (aparte que son argumentos muy utilizados); es clave que generes un stock amplio de tu oferta de valor donde incluyas beneficios, ventajas competitivas, casos de éxito, historias, testimonios y evidencias en donde confirmes y valides lo que eres.


Define:

  • ¿Qué estrategias voy a implementar para diferenciarme y lograr distinguirme?

  • ¿Cuál será mi stock de oferta de valor?

  • ¿Cómo voy a lograr adaptarme de mejor manera a las nuevas necesidades y retos actuales de mis clientes?

Esperamos que estas estrategias sean de valor para ti y para tu negocio. Si tienes alguna pregunta o te gustaría tener una asesoría personalizada. ¡Ponte en contacto!




Alejandra Rangel Pérez

Coach ejecutiva

contacto@succeeder.com.mx

Álvaro Rodríguez

Estratega Comercial

alvaro@aledconsulting.com

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