El trabajo en casa en coexistencia con el trabajo escolar a distancia.


Durante esta época de distanciamiento social asociado a la actual pandemia de COVID-19, nuestras vidas se han visto afectadas, obligándonos a cubrir diferentes roles de forma simultánea. Todo esto sucediendo dentro de un espacio confinado y con una privación de movilidad lo cual pudiera ser abrumador. Es por ello que nosotras, dos especialistas en temas de desarrollo personal, nos hemos dado a la tarea de escribir este artículo. Esperamos que nuestra experiencia como psicóloga y especialista en desarrollo infantil te aporten herramientas valiosas para enfrentar este reto.


Primero que nada queremos que tengas muy presente las siguientes premisas:

"Lo estás haciendo bien." "Estamos frente aun contingencia sanitaria, nadie espera que seamos perfectos."

Darte un momento para asimilar la situación y comprender cómo te sientes es un paso muy acertado. Esto puede ayudarte a tener una mejor perspectiva e identificar opciones que te permitan adaptar de la mejor manera posible.


Visualicemos algunos de los roles y objetivos que pudieras estar “malabareando” de forma simultánea:


  • Cumplir con tu rol profesional

  • Apoyar en tareas académicas

  • Mantener a tus hijos sanos y activos

  • Tener el espacio habitable agradable

  • Estar pendiente de las necesidades básicas como víveres y medicamentos

  • Apoyar en dificultades de familiares o seres queridos

  • Cuidar tu salud mental y física

  • Ser una buena pareja o compañía

  • Mantenerte positivo, entre otros.


Si todo lo anterior parece demasiado y además sientes que nos faltaron cosas por enlistar, estás en lo correcto y sí, es demasiado para una sola persona. Así que aquí va nuestra primer estrategia:


No intentes hacerlo todo solo(a) DELEGA y si no tienes a quién PRIORIZA y si consideras que todo se tendría que hacer, SUELTA .
DELEGA - PRIORIZA - SUELTA

Comencemos por organizar y desenmarañar esta serie de tareas que al día de hoy pudieran abrumarte. Uno de los roles que hoy exige un espacio en tu día es el papá o mamá frente al trabajo académico de tus hijos. Para ello hacemos énfasis en 5 puntos que pudieran ayudarte a ser empático contigo y elegir cómo quieres desempeñar este papel. Recuerda:


1. Eres un apoyo en el aprendizaje de tus hijos pero NO ERES RESPONSABLE. Estás dando seguimiento a un aprendizaje, pero no tienes por qué saber hacerlo ni eres responsable único de la adquisición de los conocimientos. Debido a la contingencia actual, las escuelas han comenzado a proponer diferentes esquemas de trabajo, dependiendo de la edad y el tipo de escuela existen diferentes modalidades, pero sabemos que esto es sólo una parte de tu día, por eso te sugerimos:


BAJA TU EXIGENCIA - SÉ AMABLE CONTIGO - HAZ SOLO HASTA DONDE TE PERMITA TU PACIENCIA - PIDE AYUDA SI LO REQUIERES

2. Mamá y papá siempre serán mamá y papá, no son la/el maestr@. Tu rol más importante es el de mamá o papá, si necesitas más ayuda para explicar un tema pídele opciones a la maestra, si no tienes suficiente tiempo para realizar todo lo que te están asignando hazlo saber al colegio para que te planteen una alternativa.


3. Esto es temporal. Entendemos que te preocupa el hecho de que tu hijo no aprenda o se atrase, pero tranquilo (a) esto es TEMPORAL y cualquier desfase que se presente será atendido en su momento. Un paso a la vez.


4. La prioridad es la salud mental. Tú no eres directamente responsable del aprendizaje académico de tu hijo, pero sí eres el principal proveedor y salvaguarda de su salud mental y esa es la prioridad. Tenlo presente.


5. Darte tiempo para ti es tan importante como dárselo a tu hijo. El mayor reto del ser humano es mantener el balance. No te lleves al extremo y procura tener un espacio para una actividad 100% para ti, ya sean 30 min. al día o alguna actividad a la semana en donde puedas despejarte.

Un segundo reto que pudieras enfrentar, es el de llevar a cabo tu rol laboral desde casa, ya que no es un “homeoffice” como tal. Es más bien una adaptación rápida a tu forma de trabajo, utilizando las herramientas a tu alcance, con los distractores que pudieran existir y aún así intentar mantener la operación y productividad.

Por lo mismo resultará estratégico y útil hacer un plan de acción sobre las prioridades y actividades laborales más importantes durante el periodo de contingencia. A continuación te compartimos algunas estrategias que pudieran ayudarte.


Crea un espacio óptimo


Normalmente asociamos nuestra casa como un lugar de descanso, seguridad, entretenimiento y convivencia. Hoy este espacio tiene que ser compartido también con un enfoque de productividad y enseñanza para los diferentes miembros de la familia. Como lo hemos mencionado anteriormente, esta es una situación atípica y temporal, y resultará muy acertado reacomodar el espacio con el que hoy contamos para llevar a cabo nuestra rutina de la mejor manera posible.

Si puedes invertir en algún mueble o herramienta de trabajo, ¡Excelente! De no ser posible no te preocupes, seguramente con lo que tienes en casa podrás hacer algo.

  • Identifica las “estaciones” que se requieren en tu familia. Puede ser que tú y tu pareja necesiten una estación de trabajo o para hacer ejercicio, que tus hijos requieran una estación de tareas o una estación de juegos. Ahora identifica el lugar de tu casa en donde se pueden realizar dichas actividades. Estas asignaciones pueden quedar fijas durante el periodo de contingencia o únicamente en horarios específicos de acuerdo a su uso. Limita e identifica estos espacios con las herramientas que estarás utilizando en ellas. Ejemplo: impresora, computadora, lapicera, mochila, pesas, tapete de yoga, etc. de esta forma tendrás a la mano lo que necesites para cada actividad.

  • Procura que las estaciones de trabajo tengan una vista limitada. Muchas veces funciona con cambiar de dirección tu silla, restringiendo tu campo visual y evitar distractores.

  • Asigna espacios para aquellas actividades que requieren una mayor privacidad, por ejemplo tomar una llamada o atender una junta. Te sugerimos contar con audífonos (hay algunos que bloquean sonidos).

  • Pon letreros o establezcan alguna señal para indicar que estás en una actividad importante y que no puedes ser interrumpido. Puedes avisar con anticipación e inclusive preparar el espacio para esas actividades importantes. Si a pesar de prepararte algo no salió como esperabas, relájate. Recuerda, esto es una contingencia, todos estamos expuestos a interrupciones y situaciones asociadas a casa.

Establece una rutina efectiva


Este segundo aspecto es muy importante y es algo que también está dentro de tu control. La estructura será tu mejor aliada, una rutina efectiva te permitirá avanzar con tus objetivos laborales y familiares. Al enfocarte en actividades clave podrás cuidar de ti y de los tuyos y crear un ambiente predecible y seguro.


  • Establece un horario semanal con días productivos y días libres o de descanso.

  • Haz un horario específico para tu trabajo y uno para las actividades escolares de tus hijos, no los mezcles.

  • De ser posible acomoda tu horario de trabajo de modo que puedas dedicarle tiempo en momentos que las situaciones asociadas a los niños estén relativamente más relajadas.

  • Arréglate, desde el inicio de tu día. Vístete como lo haces al ir a la oficina. Esto te ayudará a mantener el enfoque y que tanto tú como tu familia, te ubiquen en tu rol productivo.

  • Define actividades "independientes” dependiendo la edad de tu hijo haz tarjetas de tareas que ellos puedan realizar completamente solos y asigna un tiempo para realizarlas, durante este tiempo "no se vale enseñar" a papá o mamá ni solicitar ayuda, al término del tiempo, cuando suene la alarma asegúrate de darle al menos 2 minutos de atención para ver el resultado de lo que hizo.

  • No sientas culpa por no estar todo el tiempo con tus hijos, recuerda que ellos están acostumbrados a estar una parte del día sin ti por estar en la escuela. De acuerdo a su edad dales momentos de independencia en sus actividades y asigna momentos en donde te involucres para revisar tareas o avances sin tener que estar todo el tiempo junto a ellos.

  • Recuerda que aburrirse está bien y es parte de la vida, no necesitas crearles y definirles actividades todo el tiempo.

  • Define el tiempo de pantallas, permítete incrementarlo en comparación al habitual pero intenta que siga siendo regulado, busca segmentarlo y alternarlos con responsabilidades y/o ejercicio físico.


Mantén la productividad laboral


Los dos puntos anteriores podrán ayudarte a eliminar distractores y de esta forma poder enfocarte mejor. Es importante reconocer que tu nivel de energía también será una pieza clave en tu logro de objetivos. Definir metas y compromisos a corto plazo (semanal) te ayudará a organizar y administrar tu tiempo y energía de forma efectiva. Haz un listado de las actividades a las que puedes comprometerte cada semana y cada día ten muy presentes tus 3 prioridades. Adicional a esto te compartimos algunas estrategias que te pueden ayudar:


  • Tener claras las metas que se persiguen durante este periodo. Si eres líder de un equipo, será muy enriquecedor reorganizar los proyectos y actividades que se pueden mantener y aquellos que no podrán seguir en operación. Una vez identificados, define los objetivos y resultados esperados para cada uno. Si eres colaborador y no has recibido alguna instrucción al respecto, colabora haciendo este ejercicio con las actividades y proyectos a tu cargo y genera una propuesta. Ten claras las expectativas, es decir lo que esperas de cada colaborador o en su caso, lo que tu jefe espera de ti. Asegúrate de estar en el mismo entendido.

  • Lleva un control de tus avances. Termina cada día haciendo un reporte de tus avances. Puede ser una simple anotación sobre: lo que va bien, lo que no va bien, lo que se puede mejorar y el apoyo que requieres. De esta forma tendrás un reporte actualizado cada día y podrás comunicar avances cuando sea necesario. Tener desglosado tu proyecto de forma visual te puede ayudar a revisar y ser consciente de tus avances. Puedes ayudarte con herramientas como tablero de actividades, flujos de proyecto o mapas mentales.

  • Disponibilidad. Haz tu propuesta de agenda ideal, considerando tu situación actual y eligiendo los horarios en los que consideres que podrás tener un mayor control de tu tiempo. Incluye en esos espacios sesiones de seguimiento y revisión con tu jefe y colaboradores. Habla con tu jefe y lleguen a un acuerdo.

  • Trabaja por bloques. Asigna tiempos de 45 a 60 minutos de concentración máxima. Organizarte de esta forma también te ayudará para poder atender otras actividades o “tomar turnos” con otros miembros de tu familia para atender otros roles.

Por último te damos algunas recomendaciones para hacer equipo con tu familia, impulsar la cooperación y fomentar una sana convivencia en casa. Recuerden:


Darse sus espacios y no saturarse.

  • No te presiones en demasía con los tiempos de entrega de los trabajos escolares, si tu situación laboral es muy demandante y no tienes ayuda, habla con la institución y haz una propuesta que sí puedas cumplir. Recuerda en estos momentos todos debemos ser flexibles y cooperar.


Repartir responsabilidades y tareas

  • Establece responsabilidades de casa acorde a la edad de tus hijos. 

  • Utiliza un sistema de trueque para garantizar el cumplimiento de sus obligaciones sin que tengas que estar detrás, por ejemplo: hacer las páginas de matemáticas, o guardar los juguetes valen 5 puntos, ver una película vale 10, etc.

  • Condiciona la contraseña de internet a la ejecución de las labores académicas o bien aquellas que te resulten más difíciles de que las ejecuten.

  • Marca los platos y vasos de cada quien con un color o estampa para que cada quien se responsabilice de sus platos. (dependiendo la edad)


Tener actividades de fin de semana o tardes

  • Crear “experiencias” promoverá el tiempo de calidad. No te culpes por no estar todo el tiempo con ellos, mejor esmérate en crear algo que disfruten.

  • Diversifica el uso de sus sentidos. Haz uso de audiolibros, música, ejercicio.


Mantener hábitos sanos

  • Tener presente los siguientes hábitos te ayudarán a procurar la salud física y mental de tu familia: sueño de calidad, alimentación balanceada, actividad física, hidratación, momentos de silencio y calma.

  • Una idea para mantener un control adecuado de los snacks, es: tener una charola con los alimentos permitidos entre comidas para los niños, busca que sean balanceados y deja que ellos aprendan a consumirlos a su ritmo, una vez terminados no hay más.

  • Mantengan el contacto con sus emociones y comuníquenlo. Incorpora a tu rutina de sueño la siguiente actividad: hacer un recuento del día donde puedan expresar sus emociones y con esta información realizar ajustes a la rutina. ESCÚCHALOS Y TÚ TAMBIÉN COMPARTE TUS EMOCIONES.


No pierdas de vista lo más importante: Los momentos que puedes crear con tu familia.

Esperamos que en este artículo hayas encontrado estrategias útiles. Al final te compartimos unas imágenes para descargar, las cuales puedes imprimir o utilizar como ejemplo. Te ayudarán a crear tu horario, el de tus hijos y plasmar los acuerdos familiares.




Si te gustaría una asesoría personalizada, ¡Escríbenos!

Zyanya García Ramos

Terapeuta de Lenguaje y directora de AVANZA Centro de Educación Especial

Mail: direccion@avanzamx.com


Alejandra Rangel Pérez

Psicóloga y coach ejecutiva, fundadora de Succeeder

Mail: contacto@succeeder.com.mx





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